Roberto Echen

Como Fuera de Sí. 2016. Bahía Blanca-Ferro White.

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Texto realizado por el curador Roberto Echen para la Muestra de cierre de la Beca de seguimiento de proyectos y Muestra realizada en Bahía Blanca. Auspiciada por el Fondo nacional de las artes y el Centro cultural Kirchner.

DEL MUSEO A LA CALLE

La propuesta del Fondo Nacional de las Artes para esta clínica‑taller tenía un requisito: que terminara en una muestra colectiva.

Es verdad que algunas clínicas que me había tocado realizar habían concluido en una muestra (e incluso en una muestra itinerante)[1].

Pero a partir del devenir de la clínica misma y no como requisito de partida.

No soy demasiado partidario de poner consignas de ese tipo porque me parece que puede resultar en un forzamiento en lugar de formar parte del trayecto mismo. Me refiero a que creo que una muestra como punto de arribo de una práctica como ésta tiene que resultar de un encuentro, de una subjetividad que es la clínica misma y no el llevar cada individualidad al mismo espacio expositivo.

Todo esto, a priori.

Afortunadamente.

Me ocurre a veces que la mitad de esas preconcepciones resultan refutadas por la práctica misma que vamos llevando adelante.

Éste fue uno de esos casos.

El lugar para la muestra final era –típicamente– el Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca, recinto en el que se desarrollaba la clínica.[2]

Ya en el primer encuentro, después de las presentaciones individuales, comprendí (y creo que algunos de los integrantes también ya empezaban a captarlo) las convergencias posibles que había entre las producciones que se mostraban y que podían ser trabajadas en el sentido de algo que fuera más allá de esa yuxtaposición en una sala.

Así fue.

Comprendimos que podíamos coincidir en proyectar juntos el espacio mismo de exhibición como espacio de experiencia grupal en diversos niveles, haciendo de la curaduría, la gestión y la producción (en sentido amplio, no meramente desde su significado de producción de un objeto, “obra” de arte) parte nuclear del trabajo de clínica.

También rápidamente, aprehendimos la posibilidad de la ciudad como espacio pertinente y deseable para la muestra.

Desde allí, la cosa devino en lo que creía que tal vez no ocurriera por la presión del requisito: la muestra se hizo parte constitutiva de la clínica y susceptible de involucrar la reflexión sobre el producto propio en la instancia misma de la mostración, lo cual también involucró desde el vamos la posibilidad de transformación proyectual de cada producción individual, sin que fuera sobreimpuesto como condición sino en los casos en que resultara del fluir mismo de esa producción en su vinculación con la instancia que nos convocaba.

Entonces.

La ciudad.

Fue el lugar para la experiencia que deseábamos llevar adelante. Rápidamente quedó lejos la idea de reducirla a las salas del museo, que pasó a ser lugar institucional legitimante de la propuesta en lugar de su espacio.

Así, llegamos a esta instancia que disemina el espacio en espacios no simplemente receptores, sino partes constitutivas de la experiencia artística que se propone en cada caso.

Lugares que condicionan y modifican tanto como resultan modificados por cada intervención y que transforman el modo habitual de experienciarlos en un modo diferencial a partir de ese encuentro con un hecho artístico con el que se atraviesan mutuamente.

Se trata, en definitiva, de caminar (aunque tal vez se necesite algún otro medio de transporte para llegar a algunos lugares) de otro modo los lugares tantas veces transitados.

Si eso sucede, habremos hecho una muestra.

                                                                                               Roberto Echen

                                                                                             Rosario, 30 de agosto de 2016

[1] Como en los casos de la clínica para artistas de Tucumán y Santiago del Estero y para artistas de Corrientes, Chaco y Misiones.

[2] Desde ya agradezco la generosidad y hospitalidad del MAC y el equipo encabezado por Cecilia Miconi para recibirnos y albergarnos. Un agradecimiento especial a Maxi Díaz que devino fundamental para que esta muestra tuviera lugar.

Roberto Echen
Artista visual, curador, Jefe Departamento de Agenciamientos Artísticos en el CEC
(Centro de Expresiones Contemporáneas de Rosario)

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